En el marco de las operaciones permanentes de presencia, vigilancia y disuasión (OPVD), las Fuerzas Armadas Españolas han desarrollado una actividad de vigilancia reforzada, en la que han participado de forma cooperativa medios de la Fuerza Conjunta junto con otros del Ministerio del Interior y otras agencias.
Bajo control operativo del Mando de Operaciones (MOPS), la fuerza desplegada ha sido liderada por el Mando Operativo Marítimo (MOM) y apoyada por el resto de Mandos Operativos (terrestre, aéreo, espacial y ciberespacial), así como por capacidades del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS). Esta actividad operativa se enmarca en las tareas de vigilancia y defensa del territorio nacional que los militares llevan a cabo permanentemente las 24 horas del día, los 365 días del año, para contribuir eficazmente a la seguridad y defensa de España y de los españoles.
La participación de las Fuerzas Armadas en esta actividad pone de manifiesto el valor de la vigilancia marítima como herramienta esencial en la lucha contra el narcotráfico. En concreto, el Estado Mayor del MOM, desde su Cuartel General en Cartagena, ha ejercido el esfuerzo principal de mando y control de la actividad, dirigiendo las actividades en el ámbito marítimo. Ha participado una fragata de la Armada, que ha contado para esta actividad con una Unidad Aérea Embarcada con un helicóptero y un Equipo Operativo de Seguridad de Infantería de Marina, un Buque de Acción Marítima que ha embarcado un sistema aéreo no tripulado “Scan Eagle”, y también un Buque Multipropósito con otro equipo operativo de seguridad de Infantería de Marina a bordo.
Por su parte, el Mando Operativo Aéreo (MOA) ha participado gestionando el espacio aéreo y los medios aéreos, en este caso una aeronave D-4 operando desde la Base Aérea de Gando, que ha proporcionado cobertura y búsqueda desde el aire. Asimismo, los medios terrestres, integrados en el MOT, han apoyado los objetivos de la actividad de vigilancia, preparados para reforzar las actividades de presencia y vigilancia en puntos estratégicos de las Islas Canarias y con la participación de helicópteros de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET).
El éxito de esta operación radica en la excelente coordinación operativa entre el Mando de Operaciones del Estado Mayor de la Defensa y el Mando de Operaciones de la Guardia Civil; y especialmente durante la ejecución de las acciones, la excelente coordinación entre el MOM, a través de su Centro de Operaciones y Vigilancia de Acción Marítima (COVAM), y el Centro de Coordinación de Vigilancia Marítima de Costas y Fronteras (CECORVIGMAR) de la Guardia Civil, que ha conseguido un empleo eficiente de medios de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Operaciones Permanentes de Presencia, Vigilancia y Disuasión
Las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD) son una herramienta eficaz para mantener la vigilancia de los espacios de soberanía e interés, lo que permite incrementar el conocimiento del entorno marítimo, contribuir a su protección integral —junto a otras instituciones del Estado— y también detectar anticipadamente amenazas y facilitar una respuesta inmediata y viable ante una potencial crisis.
Las OPVD son la columna vertebral de la seguridad en tiempo de paz. Operando en un entorno multidominio (terrestre, marítimo, aeroespacial, ciberespacial y de operaciones especiales), estas misiones aseguran una disponibilidad permanente ante cualquier amenaza. El objetivo es claro, que los españoles puedan sentirse seguros, sabiendo que sus espacios de soberanía están protegidos sin descanso.