El próximo 20 de abril se inicia el ‘Locked Shields 26’ que tiene como objetivo principal fortalecer la ciberdefensa cooperativa internacional mediante un escenario de guerra cibernética extremadamente realista. El ejercicio enfatiza que los campos físico y digital son ahora inseparables. La estrategia se divide en tres dominios clave: el cinético (físico), el cibernético (lógico) y el de información (cognitivo).
Durante una semana, los equipos de técnicos y expertos han estado preparándose para el ejercicio, en el que pondrán a prueba la capacidad de los equipos para proteger infraestructuras críticas (redes eléctricas, sistemas de comunicación, bases militares, bancos, centrales nucleares…) frente a miles de ataques simultáneos. Un entrenamiento en tiempo real en el que los equipos deben cooperar en el plano técnico y legal. No solo se trata de informática, el ejercicio obliga a los países a coordinar respuestas legales y estrategias de comunicación ante una crisis a gran escala.
En esta edición, el escenario se sitúa en un mundo dividido en dos bloques operativos: el Atlántico Norte y la Región del Pacífico. La crisis se origina tras el descubrimiento de reservas de petróleo y gas al sur del país ficticio Berylia. En respuesta, Crimsonia (otro país ficticio), construyó islas artificiales para expandir su Zona Económica Exclusiva (ZEE), desafiando un fallo de la ONU. Actualmente, en el tercer año de conflicto armado, Crimsonia mantiene ocupado el Corredor Bakun-Roseiron, controlando nodos logísticos críticos como aeropuertos y puertos.
El tablero estratégico se define por dos ejes principales. Por un lado, la coalición defensiva liderada por Berylia y con el apoyo de Netoria y Selenoa mediante acuerdos de cooperación militar e inteligencia. Y por otro, el eje ofensivo encabezado por Crimsonia y Nekelonia, empleando una doctrina de expansionismo híbrido y grupos proxy mercenarios como Grizzly Strike y Dark Vortex.
Organizado por el NATO Cooperative Cyber Defence Centre of Excellence, se celebra desde 2010 y pretende fomentar la colaboración entre naciones de la OTAN y sus socios para estandarizar protocolos de respuesta ante amenazas globales. Locked Shields es uno de los ejercicios anuales del entorno cíber más importantes que se celebran en todo el mundo.