El vicealmirante Roca ha participado en la sesión plenaria, celebrada en el Congreso de los Diputados, para abordar la resiliencia de las infraestructuras satelitales estratégicas y las comunicaciones seguras del futuro
El Mando Conjunto del Ciberespacio (MCCE) ha estado presente en la sesión plenaria de la 28.ª Conferencia Interparlamentaria Espacial Europea (European Interparliamentary Space Conference - EISC), celebrada en la Sala Ernest Lluch del Congreso de los Diputados de Madrid.
Bajo el lema “El espacio como activo estratégico común”, este foro interparlamentario de alto nivel ha reunido a delegaciones parlamentarias europeas, autoridades de la Agencia Espacial Europea (ESA), mandos militares y directivos de la industria aeroespacial para debatir la soberanía y seguridad del dominio espacial.
En este marco institucional, el comandante del MCCE, el vicealmirante Javier Roca, ha intervenido como ponente en el Panel IV, titulado “Infraestructuras espaciales resilientes: IRIS², GOVSATCOM y comunicaciones seguras del futuro”. En la mesa redonda estuvo acompañado por el consejero delegado de Hispasat, Luis Mayo; el jefe del Mando del Espacio (MESPA), general de brigada Isaac Manuel Crespo Zaragoza; y moderado por la directora de Telecomunicaciones de la ESA, Elodie Viau.
El vicealmirante Roca ha abordado la ciberseguridad desde la perspectiva de la defensa militar. En su exposición, ha enfatizado que la verdadera vulnerabilidad de los activos orbitales se localiza en la Tierra y ha reclamado superar concepciones obsoletas sobre el aislamiento de la tecnología espacial.
Motivaciones, vulnerabilidades y prioridad terrestre
El comandante del MCCE ha explicado que las ciberamenazas actuales responden a dos vectores clave: el poder y el beneficio económico. "Los actores estatales no operan por dinero, operan por poder. Si denegar el sector espacial es crítico para la seguridad nacional de un adversario potencial, lo comprometerán", ha afirmado.
Respecto a la delincuencia organizada, ha indicado que "cuando aprendan a monetizar una ciberamenaza en el entorno espacial, este se convertirá en un objetivo principal, lo que provocará un aumento significativo en la frecuencia, sofisticación y peligrosidad de los ataques”.
Asimismo, el vicealmirante ha desmitificado la noción de que las arquitecturas espaciales permanecen al margen del entorno ciber. "Hay que olvidar el mito de que el sistema espacial está aislado de ciberataques. Todos sus elementos están integrados en el ciberespacio", aseveró. En este sentido, ha detallado que los cuatro segmentos componentes —terrestre, espacial, enlace de comunicaciones y usuario— presentan niveles elevados de exposición.
Roca ha situado la mayor debilidad operacional en la propia superficie terrestre y ha urgido a focalizar allí los esfuerzos defensivos. "La principal vulnerabilidad de los sistemas espaciales no está en el espacio, está en la Tierra. El sistema terrestre es la prioridad número uno a defender", ha aseverado ante los delegados parlamentos europeos.
La problemática de la tecnología legacy
Durante su análisis técnico, el comandante del Mando Conjunto del Ciberespacio ha aludido también al estado operacional de numerosos satélites actualmente en uso. La mayoría de los activos que operan en órbita se diseñaron y desplegaron en etapas donde la ciberseguridad no constituía un requisito de diseño prioritario, circunstancia que incrementa su fragilidad estructural frente a vectores de ataque modernos.
El vicealmirante ha concluido su intervención con un diagnóstico directo sobre la inminencia de estas acciones hostiles en el entorno operativo actual. "Si algo es importante, será atacado a través del ciberespacio. Cualquier amenaza concebible es ya posible, e incluso aquellas que ni siquiera podemos imaginar", ha recalcado.
La conferencia anual EISC 2026, organizada bajo la presidencia española en el Congreso de los Diputados, ha ratificado la urgencia de dotar a Europa de un marco normativo, operativo y tecnológico que proteja sus activos orbitales frente a amenazas híbridas y cibernéticas. La participación de la alta dirección del MCCE consolida la posición de las Fuerzas Armadas españolas como un referente clave en la salvaguarda de las infraestructuras críticas que sustentan la defensa, la autonomía estratégica y la seguridad de la Unión Europea.