El Mando Conjunto del Cibersepacio, durante el desarrollo del ejercicio simulado ‘Locked Shieds’, ha recibido la visita de más de 40 personalidades destacadas de las Fuerzas Armadas. La jornada destacó la colaboración público-privada necesaria para defender las infraestructuras críticas del país.
Altos cargos del Departamento de Seguridad Nacional, Guardia Civil, Policía Nacional, Centro Criptológico Nacional, INCIBE, Ministerio de Defensa, Oficina de Coordinación de Ciberseguridad, Tribunal Supremo y Banco de España. Junto a la delegación institucional, directivos de hasta 20 empresas que colaboran con el MCCE, han sido invitadas al ejercicio.
Seguidamente el director de Locked Shields España 2026, el capitán de corbeta Vicent, les ha contado algunas particularidades del ejercicio. Por último, han sido testigos de la ejecución del ejercicio en directo y han podido observar el despliegue tecnológico y humano requerido para la participación de España como parte del “blue team”.
Organizado por el NATO Cooperative Cyber Defence Centre of Excellence, Locked Shields tiene como objetivo principal fortalecer la ciberdefensa cooperativa internacional mediante un escenario de guerra cibernética extremadamente realista.
En esta edición el tablero estratégico se ha definido por un mundo dividido en dos bloques operativos: el Atlántico Norte y la Región del Pacífico. La crisis se originó tras el descubrimiento de reservas de petróleo y gas al sur del país ficticio Berylia. En respuesta, Crimsonia (otro país ficticio), construyó islas artificiales para expandir su Zona Económica Exclusiva (ZEE), desafiando un fallo de la ONU.
De este modo, se ha enfrentado la coalición defensiva, liderada por Berylia y con el apoyo de Netoria y Selenoa mediante acuerdos de cooperación militar e inteligencia, contra el eje ofensivo encabezado por Crimsonia y Nekelonia, empleando una doctrina de expansionismo híbrido y grupos proxy mercenarios.
Locked Shields es un entrenamiento en tiempo real en el que, además de las acciones de ciberdefensa, los equipos deben cooperar en el plano técnico y legal, así como llevar a cabo acciones de comunicación social de crisis en tiempo real.