El próximo lunes comienza la primera activación del Eagle Eye de este año, en la zona suroeste de la península y aguas del golfo de Cádiz. Bajo el liderazgo del Mando Operativo Aéreo y el control operativo del Mando de Operaciones (MOPS), el Eagle Eye estará activo hasta el 12 de febrero.
Esta actividad tiene como principal objetivo la integración de las capacidades del Ejército del Aire y del Espacio (EA), el Ejército de Tierra y la Armada en el sistema de defensa aérea nacional, para mejorar la eficiencia en el desarrollo de las operaciones de presencia, vigilancia y disuasión en todos los espacios de soberanía e interés nacional.
Por parte del EA, participarán seis F-18 del Ala 12, desplegados en Torrejón de Ardoz, en misión QRA (Quick Reaction Alert). Durante estos cinco días de activación, se va a continuar con el adiestramiento de aeronaves y aviadores en la labor de policía aérea en el espacio aéreo nacional. Además, se realizarán servicios de alerta, que exigen garantizar que los cazas estén en el aire en menos de 15 minutos desde la detección de una traza no identificada. Para todas estas funciones, aproximadamente 60 aviadores de esta unidad aérea, entre tripulaciones y militares de mantenimiento y apoyo, desplegarán en la Base Aérea de Torrejón, Madrid.
A su vez, el Grupo Central de Mando y Control (GRUCEMAC), ubicado en la base aérea de Torrejón, será el encargado de ejercer la vigilancia del espacio aéreo. Para ello, el GRUCEMAC empleará los datos proporcionados por los diferentes Escuadrones de Vigilancia Aérea (EVA), así como los obtenidos por los medios terrestres y navales. Por su ubicación, los EVA 3 (Constantina, Sevilla), EVA 9 (Motril, Granada) y EVA 11 (Alcalá de los Gazules, Cádiz) son los que participarán directamente en esta activación.
Finalmente, el Centro de Operaciones Aéreas (AOC) de la base aérea de Torrejón de Ardoz se va a constituir en el puesto de mando y control durante la ejecución de la activación. Desde este centro, se garantiza el control táctico de las operaciones de vigilancia, policía del aire y defensa del espacio aéreo de soberanía nacional. Además, la coordinación y control táctico proporcionados por la Escuadrilla de Control Aéreo de Sevilla serán indispensables para cumplir los objetivos de la misión.
Unidades terrestres y navales, y sus capacidades antiaéreas
Por parte del Ejército de Tierra, la Unidad de Defensa Antiaérea (UDAA) II-73 desplegará en los alrededores de la Base Naval de Rota e inmediaciones de Vejer de la Frontera. Desde su asentamiento, proporcionará defensa antiaérea, complementando así la vigilancia integral del espacio aéreo. En esta operación conjunta, la UDAA ‘Carthago’ está generada sobre la base del Mando de Artillería Antiaérea (MAAA) y liderada por el Grupo de Artillería Antiaérea (GAAA) II/73 (Cartagena-Murcia). En cuanto a sus materiales, cuenta con sistemas de armas antiaéreos HAWK, PATRIOT, MISTRAL y cañones 35/90.
En este despliegue, la UDAA, al mando del teniente coronel Felix Antonio Ayala Sánchez, desplegará en los asentamientos designados para complementar la protección del espacio aéreo nacional a través de sus sensores, además de proteger las zonas asignadas con sus sistemas de armas terrestres ante cualquier amenaza aérea. Para todas estas acciones, la UDAA se integra en el Sistema de Defensa Aérea (SDA).
Por parte de la Armada, la fragata F-104 Méndez Núñez, liderada por el capitán de fragata Jaime Muñoz-Delgado Pérez, navegará en aguas del golfo de Cádiz integrada en el sistema de defensa aérea. En este contexto, aporta capacidades de vigilancia y defensa antiaérea, además de complementar la cobertura de los Escuadrones de Vigilancia Aérea y de la UDAA desplegada.
Esta fragata F-104 está equipada con tecnología de última generación, que le permite ejecutar una amplia variedad de misiones, desde defensa aérea hasta guerra antisubmarina. Por su capacidad de integración en operaciones conjuntas e internacionales, se convierte en un activo de alto valor para la defensa nacional. Así, la `Méndez Núñez´ cuenta con sistemas de radar y misiles avanzados para detectar y neutralizar amenazas a largas distancias, lo que incrementa la protección efectiva del espacio aéreo.