El Mando Conjunto del Ciberespacio (MCCE) está trabajando en un plan de expansión sin precedentes que pasa por transformar su estructura orgánica y tecnológica con el objetivo de convertir a España en un referente internacional en ciberdefensa.
Así lo ha señalado el comandante del MCCE, vicealmirante Javier Roca, en un encuentro con los medios de comunicación en la Base de Retamares, en Pozuelo de Alarcón (Madrid), donde ha detallado los hitos clave que marcarán la hoja de ruta del Mando hasta 2030.
Durante su exposición, el vicealmirante Roca ha insistido en la idea de que para el Mando “el factor humano es lo único importante". Por ello, el eje central de la transformación pasa por el crecimiento de la plantilla. En este sentido, el MCCE tiene como meta alcanzar los 1.500 efectivos en 2030, lo que supone triplicar su dotación actual. Este equipo estará compuesto por 1.300 militares de los tres Ejércitos y 200 civiles especializados en áreas de alta complejidad técnica.
Para alimentar este crecimiento, la Escuela Militar de Ciberoperaciones (EMCO) ya ha formado a 449 boinas grises (34 oficiales, 93 suboficiales y 322 militares de tropa). En junio de 2026, la escuela inaugurará su nueva sede de vanguardia con capacidad para 450 personas, consolidando el Plan de Enseñanza Conjunta en Ciberdefensa (PECCO).
Tecnología y Sistemas: SCOMCE e Inteligencia Artificial
El brazo armado del MCCE en el ciberespacio será el Sistema de Combate del Ciberespacio (SCOMCE). Este ambicioso proyecto se define como el verdadero sistema de armas para el dominio ciber. El SCOMCE permitirá centralizar la vigilancia de las redes de Defensa y la conducción de operaciones, teniendo prevista la entrega de su primer incremento funcional a finales de este año 2026.
Asimismo, el MCCE se sitúa a la vanguardia tecnológica con varias líneas de trabajo:
Con este ambicioso plan de crecimiento, el MCCE reafirma su misión de garantizar la libertad de acción de las Fuerzas Armadas y contribuir a la ciberseguridad global.