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Periodista del EMAD

El Grupo de Combate Expedicionario finaliza la segunda fase del despliegue ‘Dédalo 2025’ en el Atlántico y Mediterráneo

En el Mediterráneo
7 de julio de 2025
  •  Con este despliegue, España ha demostrado su potencia naval y la interoperabilidad conjunta de sus Fuerzas Armadas y con los países aliados, así como el firme compromiso con la disuasión y defensa de la OTAN

Tras finalizar los ejercicios SINKEX-25 en aguas del archipiélago canario, el Grupo de Combate Expedicionario inició su segundo despliegue anual —Dédalo 25-2— el pasado 17 de junio en aguas del océano Atlántico y mar Mediterráneo. Una actividad operativa que finaliza hoy, 7 de julio, aunque la agrupación no recalará en Rota hasta el próximo 9 de julio. Durante este período, ha llevado a cabo operaciones —tanto en el marco de la Alianza Atlántica, como de manera conjunta con el Ejército de Tierra y el Ejército del Aire y del Espacio, así como actividades bilaterales con Portugal y Francia—, ejecutadas bajo el control operativo del comandante del Mando de Operaciones.

En el Grupo de Combate Expedicionario ‘ Dédalo25’ , al mando del contralmirante Antonio González del Tánago de la Lastra, han participado alrededor de 1850 militares de la Armada, pertenecientes al buque `Juan Carlos I´, la fragata ‘Blas de Lezo´ y el buque de aprovisionamiento en combate (BAC) Cantabria´, así como al Segundo Batallón de Desembarco de la Brigada de Infantería de Marina. En cuanto al material y equipo, destaca la intervención de las aeronaves Harrier AV8B+, los helicópteros SH60B, SH60F y H135, además de los vehículos de la Infantería de Marina y las lanchas de desembarco del Grupo Naval de Playa. Durante este despliegue, este conjunto de unidades ha vuelto a demostrar su capacidad de actuar de manera autónoma y con total interoperabilidad con otros ejércitos, países aliados y la Alianza Atlántica, además de evidenciar su adaptación y flexibilidad ante cualquier circunstancia.

Durante dos días, la agrupación se integró en las Fuerzas Navales de Ataque y Apoyo de la OTAN (STRIKFORNATO para realizar las actividades operativas conjuntas Neptune Strike 25 en aguas del mar Tirreno. En esta ocasión, los buques ejecutaron ataques de largo alcance desde el Mediterráneo central sobre zonas de entrenamiento con fuego real en Croacia, Eslovaquia y Rumanía. Para ello, las misiones de vuelo de los aviones cazas de dotación que despegaban del ´Juan Carlos I´ contaron con el apoyo de controladores multinacionales de ataque terminal conjunto (JTAC) en tierra en Croacia, Eslovaquia y Rumanía.

Por otro lado, en los cruces tácticos del estrecho de Gibraltar, el Grupo de Combate Expedicionario contó con la integración, a bordo de la fragata `Blas de Lezo´, de efectivos y equipos del Regimiento de Artillería núm.4 (RACTA IV) del Ejército de Tierra, que aportó aportando la capacidad de sus sensores de control y vigilancia. Esta contribución permitió a la agrupación naval monitorizar todo el paso del estrecho y, de esta forma, garantizar su seguridad durante esta parte de la navegación.

Dentro de las acciones conjuntas con el Ejército del Aire, y como muestra de la capacidad de acción aérea a larga distancia desde la mar, los aviones Harrier, AV8B+ llevaron a cabo una misión sobre tierra, con la ejecución de vuelos de interdicción aérea a larga distancia para enfrentar blancos protegidos sin ser detectados.

También el Grupo de Combate Expedicionario `Dédalo´ colaboró con el destructor francés `Chevalier Paul´ en aguas del Mediterráneo en ejercicios de guerra de superficie, combate aéreo, aprovisionamiento en la mar y auxilio exterior al BAC `Cantabria´ por parte de miembros de la dotación del buque francés.

Acciones de la Infantería de Marina

En este despliegue Dédalo 25-2, las unidades de Infantería de Marina han tenido una participación muy destacada. En Baleares, realizaron un raid anfibio con desembarco para tomar posiciones en tierra. Además, en la parte final del despliegue, realizaron operaciones anfibias, aéreas, navales y terrestres durante tres días en aguas del Océano Atlántico. Así, la Fuerza de Desembarco del Grupo de Combate Expedicionario “Dédalo” ejecutó un ejercicio de entrada inicial de una Fuerza Anfibia en un entorno de alta intensidad para, en los días siguientes, enfrentarse a una fuerza opositora que se encontraba en disposición defensiva y que empleó drones. Esta operación sirvió como puesta a punto de la Fuerza de Desembarco para acciones ofensivas, una fuerza que —el 8 de julio— tiene previsto realizar una demostración de un desembarco en la playa de La Malagueta (Málaga).

Dédalo 25: potencia naval de España

Esta segunda fase demuestra una vez más la capacidad del Grupo de Combate Expedicionario de operar en diferentes escenarios de alta complejidad, de forma independiente o en colaboración con otros ejércitos y países aliados, o integrados en el mando de la Alianza Atlántica. Dédalo 25 continuará su despliegue en los próximos meses, con nuevas actividades de vigilancia marítima y aérea, así como en operaciones de cooperación internacional. 

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