Unidades de entidad pelotón y sección del Regimiento de Infantería Palma 47, con sede en Palma de Mallorca, han desplegado en las islas de Ibiza y Formentera para realizar patrullas y reconocimientos, tanto a pie como motorizados, con la misión de incrementar la vigilancia y protección integral del espacio insular.
Esta activación mejora el conocimiento del entorno geográfico a través de patrullas de vigilancia, que es fundamental para, llegado el caso, prestar un mejor y más fundamentado apoyo a las autoridades civiles y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Además, estas actividades operativas incrementan la presencia de los militares del Ejército de Tierra en todas las islas del archipiélago balear.
Esta misión se enmarca en las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD), y se desarrolla bajo control operativo del Mando de Operaciones y se realizan en todo el territorio español.
El Mando Operativo Terrestre y OPVD
Las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión son una herramienta eficaz para mantener una vigilancia de los espacios de soberanía nacional, lo que permite detectar anticipadamente amenazas y facilitar una respuesta inmediata y viable ante una potencial crisis.
En este contexto general, el Mando Operativo Terrestre (MOT), con su cuartel general en Santa Cruz de Tenerife y bajo mando del teniente general Julio Salom Herrera, es el órgano responsable de las Fuerzas Armadas encargado del planeamiento, conducción y seguimiento de todas estas operaciones permanentes en su zona de responsabilidad: Islas Canarias, Ceuta, Melilla e Islas Baleares.
Junto al MOM, los Mandos Operativos Marítimo (MOM), Aéreo (MOA), espacial (MOESPA) y Ciberespacial (MOC) conforman la estructura de Mandos Permanentes. Diariamente, hay unos 850 militares de las Fuerzas Armadas involucrados en las operaciones permanentes, que se desarrollan bajo control operativo del Mando de Operaciones.