Para el Destacamento Aéreo Táctico (DAT) `Stinga´, la misión “Capacidades de vigilancia e interceptación aéreas para cubrir las necesidades operativas de Islandia en tiempos de paz” (ASIC IPPN, por sus siglas en inglés) llega a su fin. Esta operación OTAN ha constituido un hito histórico para España, pues es la primera vez que militares españoles despliegan y operan en Islandia. Durante tres semanas, seis aviones EF-18M del Ala 15 de Zaragoza—apoyados por una dotación de más de 120 militares de hasta 11 unidades diferentes del Ejército del Aire y del Espacio (EA)— han sido los responsables de preservar la integridad del espacio aéreo de la OTAN y, en su caso, reaccionar rápidamente para preservar la seguridad del territorio y la población de la Alianza.
Al frente del contingente español ha estado el teniente coronel Rafael Ichaso Franco, un piloto con larga experiencia, pues además de su participación en operaciones en los Balcanes, Islandia es su segunda misión de Policía Aérea de la OTAN. En esta entrevista, subraya que el balance ha sido muy positivo, en gran medida gracias a que DAT Stinga ha trabajado «como un equipo bien cohesionado y totalmente enfocado al cumplimiento de la misión».
Teniente coronel, ¿por qué la OTAN proyecta un destacamento en Islandia?
La Alianza se basa en el firme compromiso de apoyar y proteger a todos los países miembros, y más aún aquellos que no cuentan con Fuerzas Armadas o son de pequeña entidad. Este es el caso de Islandia, donde la OTAN despliega aeronaves por periodos limitados —en este caso, unas tres semanas—para proporcionar el servicio de Policía Aérea y, de esta forma, proteger nuestro flanco norte, que es muy importante para todos los aliados.
Este ha sido el primer despliegue de un destacamento aéreo en Islandia, ¿qué razones hay detrás de este compromiso de España?
Hemos desplegado en una ventana que estaba sin cubrir. Por ello, el Mando Aéreo de la OTAN (AIRCOM) solicitó la colaboración de todos los países miembros, y España dio un paso firme al frente para superar este vacío. Hace unos días, el general alemán Graefe —jefe del Estado Mayor de AIRCOM— acompañó al general segundo jefe del Mando Aéreo de Combate del EA en su visita al destacamento; y subrayó su agradecimiento por la flexibilidad y rápida reacción de España para solventar un problema de la OTAN, lo que demuestra su firme y constatado compromiso con la seguridad colectiva.
¿Qué nivel de exigencia operativa ha asumido su unidad durante este despliegue en Islandia?
Sin duda, la exigencia ha sido elevada porque teníamos que proporcionar el servicio de policía aérea en Islandia, flanco norte de la OTAN, de forma permanente. Eso lo hemos garantizado con dos aeronaves EF-18M en constante estado de alerta y con nuestros controladores de interceptación desde el NATO Control and Reporting Centre (CRC) Loki, situado en la misma base de Keflavik, ya que los islandeses tampoco cuentan con esa capacidad.
Por otra parte, tenemos otras cuatro aeronaves de reserva, que también nos permiten incrementar la disuasión, así como mantener el entrenamiento de las tripulaciones durante nuestros despliegues, que es fundamental para nosotros. Con todo, este despliegue nos ha proporcionado un escenario único. En Islandia hemos dado seguridad al espacio aéreo aliado, además de entrenar sobre tierra y agua en condiciones climatológicas adversas y cambiantes.
La misión está a punto de concluir, ¿qué ha supuesto para España, para el Ala 15 y para los aviadores del DAT Stinga este despliegue?
En primer lugar, estar en Islandia ha vuelto a demostrar el compromiso de España con la OTAN, pues no solo hemos desplegado en Islandia, sino estamos presentes en otros muchos países de la Alianza, fundamentalmente en el flanco este, pero también en Irak. Para el EA, esta misión ha exigido redoblar esfuerzos, porque hemos desplegado también en Lituania con el Ala 11 de forma simultánea. Por otro lado, para el Ala 15 —así como para el resto de unidades que estamos en Islandia— en concreto ha sido un gran reto y una gran responsabilidad. Nos hemos organizado y preparado en un tiempo muy breve, pero nuestro esfuerzo colectivo ha dado los resultados esperados y el balance final ha sido muy positivo.
Por último, me gustaría destacar que todos los que conformamos el DAT Stinga estamos especialmente orgullosos de nuestra misión en Islandia. Somos de distintas unidades distribuidas por toda España, y esto entraña ciertas dificultades, especialmente a la hora de planear, reparar y coordinar la misión, pues la mayoría de las reuniones han sido por email o videoconferencias. Sin embargo, gracias a la profesionalidad, entrega e ilusión de mis aviadores, ha sido muy fácil trabajar como un equipo bien cohesionado y totalmente enfocado al cumplimiento de la misión.
¿Cómo ha sido la relación con el país anfitrión, Islandia, en este primer despliegue español en su territorio?
Desde el principio, Islandia nos ha recibido con los brazos abiertos, porque además los islandeses son grandes conocedores de España, y prácticamente todos con los que hablamos habían estado alguna vez en nuestro país. Nos han apoyado en todo lo que hemos necesitado, aunque nosotros también hemos hecho mucho para ganarnos su aprecio. De hecho, todos los viernes hemos compartido paella con los militares islandeses y de otras nacionalidades destacados en esta base aérea, y ya sabemos los lazos de amistad que genera compartir una paella…Un miembro de la Guardia Costera islandesa nos ha dicho que hemos hecho más “equipo” en cuatro semanas que todos los destacamentos anteriores en varios años. Por otra parte, también han destacado nuestra seriedad y profesionalidad en el trabajo, tanto en los vuelos como en tierra; y nos han reconocido que han aprendido de nuestra forma de trabajar, entre otras, durante las prácticas de simulacros de emergencias.
¿Qué se lleva a España de esta misión en Islandia?
Quizás es pronto para hacer una valoración de esta misión. Estoy seguro de que, con el paso de tiempo, seré aún más consciente del honor y la responsabilidad que supone haber sido el jefe de este destacamento Stinga y del primer contingente español desplegado en Islandia. Aun así, en estos momentos solo puedo agradecer que el Ejército del aire y del Espacio me confiase esta responsabilidad, así como el apoyo que siempre nos han prestado desde España, tanto nuestro EA como el Mando de Operaciones. Este apoyo permanente ha sido primordial, y así lo hemos percibido todos.
En el plano más personal, esta misión ha sido un gran reto y extremadamente intensa, pues recién comenzábamos el servicio de QRA ya estábamos planeando el repliegue; pero también ha sido una excelente oportunidad para poner a prueba la operatividad y preparación del Ala 15, que ha demostrado estar a la altura exigida. Eso sí, este es el segundo verano consecutivo que paso lejos de la familia, y quiero compensárselo a la vuelta. Al final, no es solo un esfuerzo del militar que despliega, sino también el sacrificio de nuestras familias, a las que agradecemos profundamente su apoyo y cariño.