El cazaminas ‘Tambre’ (M-33) ha regresado a su puerto base en Cartagena tras 101 días integrado en la Agrupación Permanente de Medidas Contra Minas de la OTAN número 2 (>SNMCMG-2).
Desde el día 20 de febrero, el cazaminas ‘Tambre’ ha desarrollado actividades de vigilancia, adiestramiento avanzado y cooperación con las Marinas aliadas que conforman la SNMCMG-2. Durante su despliegue, el buque ha participado en los ejercicios OTAN “Spanish Minex” e “Italian Minex”.
Además, detectó e identificó dos torpedos y una mina de la Segunda Guerra Mundial. El cometido principal del ‘Tambre’ durante su integración en SNMCMG-2 ha sido la detección, localización, identificación y neutralización de minas navales, para contribuir a la protección de rutas marítimas, accesos a puertos y zonas de tránsito crítico.Estas capacidades resultan determinantes, tanto para la protección del comercio internacional, como para posibilitar, llegado el caso, operaciones navales de mayor entidad.
Durante su navegación el ‘Tambre’ ha visitado puertos en España, Malta, Italia, Grecia y Francia, junto con el buque de mando griego ‘HS Herakles’, el cazaminas italiano ‘Crotone’, el cazaminas ‘Evropi’ (GRE), el cazaminas turco ‘Anamur’, el cazaminas italiano ‘Numana’, el cazaminas italiano ‘Chioggia’ y el cazaminas turco ‘Amasrna’.
La participación del ‘Tambre’ en la SNMCMG-2 subraya la contribución de España a la presencia avanzada de la Alianza en el Mediterráneo, al tiempo que refuerza la capacidad especializada de la Armada en guerra de minas, esencial para garantizar la libertad de navegación y la seguridad del tráfico marítimo en áreas de interés estratégico.
Grupos navales permanentes OTAN
Las Fuerzas Navales Permanentes de la OTAN están organizadas en cuatro grupos de buques que se mantienen listos para actuar en cualquier momento. Dos de esos grupos están formados por fragatas y otros buques de combate que realizan misiones de vigilancia y presencia en la mar, y otros dos están formados por cazaminas, buques especializados en la localización y neutralización de minas navales, una amenaza silenciosa pero muy peligrosa para la navegación.
Estos grupos forman parte de la Fuerza de Respuesta de la OTAN, es decir, el conjunto de medios que la Alianza puede activar con rapidez ante una crisis. Gracias a ellos, la OTAN mantiene barcos desplegados de manera continua en zonas estratégicas y puede reaccionar con agilidad si la situación lo exige.
España participa de forma habitual aportando buques y personal, como fragatas o cazaminas, contribuyendo así a la seguridad marítima, a la protección de las rutas comerciales y a la defensa colectiva, lo que demuestra su firme compromiso con la seguridad común y con las obligaciones asumidas junto a sus aliados en el marco de la OTAN.