En el marco de la Coalición Internacional de Lucha Contra el Daesh, la Unidad de Operaciones Especiales (Special Operations Task Group/SOTG) de las Fuerzas Armadas españolas —conocida como TF 431—, colabora en el adiestramiento y la capacitación del Servicio Contraterrorista (CTS). El objetivo es que puedan contribuir a consolidar la seguridad en el país y evitar el resurgimiento de células terroristas en Irak.
En esa formación se les instruye en reconocimientos aéreos, análisis de vigilancia de señales y otros estudios de inteligencia con los que puedan identificar objetivos como estructuras camufladas, cuevas y refugios subterráneos utilizados por los grupos terroristas.
Operaciones especiales españolas en Irak
En enero de 2015, tras la autorización del Congreso de los Diputados el 22 de octubre de 2014, las primeras unidades militares españolas (operaciones especiales) desplegaron en Irak en el marco de la recién creada Coalición Internacional de Lucha contra el Daesh. En estrecha cooperación con las fuerzas iraquíes, su objetivo ha sido formar a estos militares para que sean capaces de derrotar a dicho grupo terrorista, desmontar sus infraestructuras y refugios, cortar sus fuentes de ingresos y neutralizar a sus militantes.
Desde entonces, España ha mantenido su compromiso permanente con la Operación Inherent Resolve. En estos diez años, se han desplegado distintas capacidades, como los helicópteros de transporte, y siempre se ha focalizado el esfuerzo en el adiestramiento y capacitación de las fuerzas de seguridad iraquíes, especialmente de las unidades del servicio contraterrorista iraquí (CTS).
España tiene destinados a militares en el Cuartel General del USCENTCOM, que dirige la OIR desde la localidad de Tampa en Florida (EEUU).
De manera simultánea a la Operación Inherent Resolve, también se desarrolla en territorio iraquí la Misión de la OTAN para Irak (NMI), centrada en el asesoramiento a los Ministerios de Defensa y de Interior iraquíes.